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BASF abandona el desarrollo de nuevos productos transgénicos

Miércoles 18 de enero 2012.

Por la importancia y espacio que los medios locales concedieran a la noticia que la empresa química líder alemana BASF abandona el mercado europeo de transgénicos, se resumen a continuación  notas de prensa de diarios con sede en esta jurisdicción (Frankfurter Allgemeine Zeitung, Sueddeutsche Zeitung, Frankfurter Rundschau y Stuttgarter Zeitung publicadas día 17 de enero de 2012.

Ante la desconfianza persistente en Europa sobre los alimentos transgénicos, la empresa alemana BASF  abandonará el desarrollo de nuevos productos destinados al mercado europeo, centrándose en otros más permisivos como Estados Unidos y Brasil.

"Estamos convencidos de que las biotecnologías verdes son cruciales para el siglo XXI, pero no son suficientemente aceptadas en muchas regiones de Europa por la mayoría de los consumidores, agricultores y responsables políticos", aseguró Stefan Marcinowski, miembro del directorio de BASF encargado de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).

El grupo alemán, número uno del sector químico, luchó durante una década para obtener en 2010 la autorización de comercializar en la Unión Europea (UE) Amflora, una papa transgénica reforzada en almidón.

BASF decidió suspender ahora el cultivo y la comercialización de Amflora para 2013.  La investigación y desarrollo de otros productos transgénicos dedicados exclusivamente al mercado europeo, como una papa almidonada resistente al mildiu, un hongo, y una variedad de trigo resistente también a los hongos, va a ser abandonada.

En cambio, el grupo decidió proseguir con el proceso de demanda de autorización a la Unión Europea de las papas transgénicas ya desarrolladas Amadea, Modena y Fortuna.

La Comisión Europea decidió, después del anuncio de BASF, que no autorizará ningún OGM antes de haber obtenido un acuerdo sobre las reglas para su cultivo.

El mercado de las papas reforzadas con almidón, que sirven en particular para la industria del papel, el textil o los adhesivos, es relativamente restringido fuera de la UE, ya que "en otras partes del mundo el almidón industrial se fabrica con otros cultivos, como el maíz", según Marcinowski.

Las papas OGM suponen una gota de agua en el segmento de las "biotecnologías verdes" de BASF, que ha invertido unos 100 millones de euros estos diez últimos años, de un total de 1.200 para el conjunto de la división, precisó Marcinowski.

El grupo alemán tiene puestas sus esperanzas ahora en su colaboración con el gigante de los OGM estadounidense Monsanto. Su primer producto conjunto, un maíz resistente a la sequía, fue autorizado a finales de 2011 en Estados Unidos.

Asimismo, una variedad OGM de soja de BASF resistente a los herbicidas ya obtuvo permiso en Brasil y desarrolla en ese mercado, junto con el Instituto de investigación agrícola "Embrapa", una variedad de caña de azúcar OGM que debe producir un mejor rendimiento.

Para acercarse a los mercados del norte y sur de América, BASF también decidió trasladar la sede de sus actividades en las biotecnologías verdes a Raleigh, Carolina del Norte (EEUU), en detrimento de dos plantas alemanas y una instalación en Suecia.

En total, BASF va a reducir 140 puestos de trabajo en el departamento de biotecnologías vegetales en Europa y va a tratar de recolocarlos en otras actividades del grupo.

En cambio, las unidades de investigación-desarrollo sobre OMG de Berlín y Gante, en Bélgica, serán reforzadas, ya que "aunque las condiciones para el cultivo de OGM sean desfavorables en Europa, hay instituciones de investigación y universidades de rango internacional" en este campo, señaló Peter Eckes, el responsable de la división de las biotecnologías vegetales.